¿Y las niñas, niños y adolescentes?

Un texto de Rocío Medrano para #1000Pelotasparati

Estamos por cumplir un año de vivir una inesperada pandemia al igual que sus efectos devastadores, una vida que en apariencia fluía para muchas personas. o así para quienes, en un iluso dejo de buscar una figura de autoridad que pusiera orden a sus conflictuadas vidas de pareja y familia, y tomaron la dura decisión de acudir con asesores legales para llevar sus conflictos ante las autoridades y encontrar un cauce de convivencia, al menos respetuosa y una aunque deficiente convivencia con las hijas e hijos, muchos progenitores consolados con que al menos los verían cada quince días, más otros pocos en periodos vacacionales.

¡Oh sorpresa!,  sus vidas  se convirtieron en horrendos dramas en tribunales sin pies ni cabeza, en los que saben perfecto el día que se llevó a presentar una demanda con sus específicas pretensiones, así como la contra parte no olvida el día que le notificaron para empezar a contar el término de contestación de las mismas. 

Sin imaginar que esos días se convertirían en un año o en años, no exagero 5, 6, 7 o más años en tribunales, lo que  habla de deficiencias de todo un entramado. Sus vidas se judicializaron al igual que las de sus hijas e hijos. Madre, Padre, Psicólogos, Trabajadores Sociales, Ministerios Públicos, Jueces, Magistrados, Secretarios de Acuerdo, Personal de Seguridad, Medios de Comunicación todos co-participes del infortunio de niñas, niños y adolescentes, nadie aminora su angustia.

Por otra parte, para no variar en el escenario nacional las niñas, niños y adolescentes son los más afectados de la pandemia  causada por el Covid19. Si bien han contado con la fortuna de ser quienes los datos científicos arrojan pueden ser los menos contagiados,  no quiere decir que no se contagien, pues sabidos son los casos de niñas, niños y adolescentes enfermos de Covid 19 y muchos han muerto.

En estos largos meses que trajo el Covid19, de un atípico año en nuestras vidas, el tiempo no ha faltado para  leer y  reflexionar en la impartición de justicia hacia niñas, niños y adolescentes y sus padre o madre,  muchos no volvieron a saber de sus pequeños críos, ni aun saben de ellos. Sí hubo una institución lenta en reaccionar a las nuevas formas de vida ante tal pandemia ha sido el entramado judicial, no hay justificación alguna, testimonios de mujeres violentadas lo avalan, Centros de Convivencia dan cuenta de ello, interminables filas, quejas y contagios del personal y de usuarios así como de decesos de abogados hombres y mujeres.

Llaman mi atención tres fenómenos que les comparto para que tengan un mapa que sume, para que tomen decisiones más certeras ahora que al comenzar las vacunaciones pareciera que empezamos a ver luces en el camino, esta atipicidad en nuestra forma de vida pudiera normalizarse, el uso de cubrebocas por ejemplo llego para quedarse.  


La primera gran reflexión que les comparto es que el Poder Judicial de la Ciudad de México, no ha escapado a reformas legislativas de un aparente vanguardismo en el poder de esta Ciudad, que no son sino ocurrencias partidistas,  de estrenados legisladores que si bien en una genuina pretensión de hacer algo por la ciudadanía, cayeron en  ineficientes trabajos, como  hacer una reforma por ahí del 2014 en la que se privilegio el divorcio incausado o express según se le conoce, con premisas completamente falsas e incompatibles donde hay  hijas e hijos. 

En lo particular estoy en contra, puesto que es claro que esta reforma atendió al influyentismo de algunos por intereses particulares, es más no es lógico que el fuerte movimiento feminista del aún Distrito Federal para cuando la reforma se dio  lo haya permitido, está se debió de frenar, porque sí hay una figura jurídica que en términos reales dañe a la mujer es el “divorcio incausado”, la daña a ella y a sus hijos e hijas, y quienes se escudan sosteniendo que sólo así prosperó el derecho de la mujer a divorciarse, es a mi juicio una postura totalmente miope, es mezclar la gimnasia con la magnesia, no va. Se han acabado familias y patrimonios enteros los resultados son negativos, no son sino pérdidas hoy sociales.

Desengañemonos el primer divorcio empieza en la cabeza y en el corazón “lo jurídico es solamente dar forma”, pero no es dañándose  así misma y menos cayendo en banderas de pretenciosas mujeres que han buscado adeptas a carreras legislativas, pero no al bienestar de la vida en particular de cada mujer y de cada una de sus necesidades, “al pan pan y al vino vino”.


En mi desacuerdo y búsqueda  he encontrado ya a magistradas que opinan en el mismo sentido y  lo han externado publicamente. Con ello, sigue extrañándome la postura feminista en éste caso, cuando ha sido tan radical para replegar la conocida Alienación Parental, y hoy se sabe que la Organización Mundial de la Salud ya la reconoce desde el 2018 como uno de los daños psico-emocionales,  más graves a las niñas, niños y adolescentes por parte de alguno de sus progenitores hombre o mujer, envenenándoles y separándoles en contra del otro y que el género nada tiene que ver, aún cuando quienes más lo padecen son los varones, las féminas no escapan. 

Sí nos hemos preguntado si abrir  la puerta al Orden Público en nuestros hogares ha sido acertado o no, cuanto más nos debemos de preguntar si abrirla al mundo legislativo y político es correcto, ya que a la vida de grupo ninguno abona, las familias de buena fe hemos creído en intereses completamente ajenos incluso al Derecho Natural, que es uno de los principios elementales de la sana convivencia humana. 

La segunda reflexión que les comparto es respecto del talón de Aquiles en que se han convertido los Centros de Convivencia, sabido es que el Poder Judicial fue una de las instituciones que mostró su insensibilidad y su ineficiencia ante el Covid19, como ya lo apunte, al paso que vamos han tratado de solucionarlo y el resultado sigue siendo malo, cada paso que dan es para mostrar las deficiencias de otras áreas. En lo personal seré incisiva amigas y amigos, busquen soluciones que beneficien al grupo y les permitan mantener cierta unidad de familia, aún cuando se hayan divorciado, el tiempo pasa y no hay marcha atrás, las hijas e hijos crecen y serán  “Jueces Implacables”, un Centro de Convivencia como hoy en día está planteada en la Ciudad de México, no es sino la antesala de un “Reclusorio o una Cárcel”, saquen a sus hijos e hijas de ahí y respétense y compórtense, hoy existen  medios alternativos de solución bondadosos, pera no hay bondad jurídica sino nace del corazón humano primero.

La tercera y última reflexión que comparto es que es el mes de enero del año 2021, la pandemia del Covid19, nos ha retado como humanidad y estamos obligados a voltear los ojos a nosotros mismos y a quien está a nuestro lado, es necesario volver los ojos a la creación, a la vida en todas sus formas, a la espiritualidad, a la salud.  

Es necesario volver la mirada para dar gracias, para seguir un camino más humano, más fraterno, más sororario, es necesario cuidar y preservar las pequeñas vidas de niñas, niños y adolescentes en contextos de armonía, de paz, con vidas estructuradas y organizadas, con horarios que respeten sus necesidades de salud, alimentación, recreación, educación, esparcimiento, descanso, amor y cariño.

Las niñas, niños y adolescentes, son y serán los testigos que den cuenta y levanten la voz, de nuestra forma de haber conducido el destino humano que hoy tenemos en las manos, es tiempo de reflexión, de autocrítica, de  perdón hacia sí y los demás y de gratitud el simple hecho de habernos permitido ser ya sea madre o padre por una pareja y dar vida merece nuestra eterna gratitud y respeto, hagámoslo inspiración y una forma de vida.


He sido una mujer inteligente, he sido una estratega, he sido por causas humanas y justas cuando se ha necesitado muy combativa; y la causa de este momento exige mesura, contención, compasión y seguir dando lo mejor de nosotros mismos. Es momento de sentir piedad.

Con mi aprecio y mejores deseos para el 2021 a la Comunidad de #1000pelotasparati

Mtra. Rocío Medrano

Especialista en Derecho Familiar

1000Pelotasparati